miércoles, 6 de abril de 2011

Las feministas orgullosas de quemar iglesias


AHORA ENTIENDO EL MOTIVO POR EL CUAL, FINALIZADA LA GUERRA, SE LES CORTABA EL PELO AL CERO Y SE LES DABA DE BEBER ACEITE DE RICINO. 

Los movimientos cristianófobos han recrudecido su llamada a la quema de iglesias en España, y ciertas feministas se han apuntado con entusiasmo. A finales de julio de 2009, coincidiendo con el primer centenario de la “semana trágica”, 20 templos de Barcelona amanecieron con pintadas de símbolos feministas y eslóganes como «la lucha continúa» y «la única iglesia que ilumina es la que arde».

“La noche del martes 22 de marzo al miércoles 23, un grupo de mujeres incendiamos la puerta principal de unos 6 metros de la iglesia situada en la plaza de Sarrià”, presumían con satisfacción unas feministas radicales el pasado domingo 27 de marzo en la web antisistema Saboteamos.info. Se referían a su ataque contra la parroquia de Sant Vicenç de Sarrià.

Según publica Religión en Libertad, con esta acción, ofrecemos nuestra particular ofrenda a la iglesia y sus valores; 3 litros de gasolina, que ardieron iluminando la oscuridad de la noche. Queremos dedicar este gesto a todas aquellas mujeres muertas por la moral del perdón y la sumisión, a todas aquellas niñas abusadas y a todas las mujeres que no se conforman con el papel impuesto. Animamos a todas las rebeldes del día y de la noche a seguir atacando estos símbolos del poder porque está al alcance de nuestras manos”.

Al parecer, eligieron Sant Vicenç, simplemente, por ser parroquia de “barrio burgués”. Lo que las ignorantes activistas desconocían es que esa es la única parroquia de España con una capilla dedicada a un oficial militar del Ejército de la Segunda República: el beato Pere Tarrés, que fue capitán médico durante la Guerra Civil.
Después de la guerra, se hizo sacerdote y destacó en parte por su trabajo con mujeres: por un lado, con las de Acción Católica femenina; por otro, como capellán del Hospital de la Magdalena, donde atendía a prostitutas y mujeres pobres en general. Sus restos descansan en el templo y goza de numerosos devotos. Fue beatificado en 2004.

En julio de 2009 los radicales anticristianos decidieron doblar la dosis: no tres, sino seis artefactos incendiarios fueron encontrados por la Policía en la parroquia de Santa Genoveva Torres, en Majadahonda, Madrid.

El 15 de diciembre de 2010 unos desconocidos entraron en la capilla del Centro de Peregrinos de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y quemaron el altar de la capilla y la alfombra que lo rodea. Al parecer sucedió hacia las 4 de la mañana. Todo quedó inutilizado por el humo. No hubo profanación del Santísimo porque las religiosas responsables no lo dejan en ese sagrario.

Nueve días después, en plena Nochebuena, hacia las 3.45 de la mañana unos desconocidos rociaron con algún producto inflamable la puerta de madera de la iglesia de Santa Catalina Mártir, en Majadahonda, que quedó muy dañada. Según el párroco, Juan Francisco Pérez Ruano, las intenciones de los desconocidos era que “el fuego alcanzara el artesonado de madera del coro”.

Es curioso que el día después del atentado en Sant Vicenç de Sarrià en Barcelona, el portavoz de la asociación madileña de reciente creación Ateos en Lucha saliese en la antisistema Radio Ela reclamando la quema de iglesias como un “referente imprescindible” al tiempo que anunciaba una contraprocesión atea para Jueves Santo.

«Hablando del rollo ateo y de Lavapiés, una referencia que no podemos olvidar es que en la plaza de Agustín Lara es donde está la iglesia ésta [las antiguas Escuelas Pías], que la quemó el pueblo de Madrid, en las revueltas que hubo con la República. Para nosotros es una referencia imprescindible», afirmó el 24 de marzo. La entrevista quedó grabada y empezó a circular por Internet. Ateos en Lucha se definía como «un frente de ideas, ideológico; estamos exclusivamente para castigar a la conciencia católica. Nuestro propósito es hacer daño. O sea, hacer daño en la ideología de la gente. No nos andamos con contemplaciones».

Desde que en octubre de 2008 las feministas abortistas repartieron cajas de cerillas para quemar iglesias en la Estación del Norte de Valencia, la agresividad contra los cristianos, como demuestran los hechos, se ha recrudecido.

2 comentarios:

eletse dijo...

A estas desgraciadas dios las castigara casándolas con moros y el marido las inflara a ostias día si y día también.

DORAMAS dijo...

A quien Dios se la de, San Pedro se la bendiga.